ISSN 2224-235X (impresa)
ISSN 2304-2265 (en línea)
 










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Sistema de citas APA
(American Psychological Association)

1. Empleo de fuentes en cuerpo textual

Con la finalidad de impedir el plagio y la copia indiscriminada del contenido de otros textos, se exige al autor citar correctamente las fuentes empleadas en su trabajo, proponiéndose el empleo del modelo diseñado por la Asociación Americana de Psicología (APA).

Este modelo se caracteriza por mostrar, en la misma línea del texto, el año de publicación de la fuente y el número de la página donde se extrajo la cita. El nombre de autor puede estar tanto dentro como fuera del paréntesis, dependiendo de su preeminencia académica. De esta manera, las notas al pie de página sirven para introducir acotaciones o ampliar los alcances de una idea que figura en un párrafo determinado y no para citar exclusivamente fuentes bibliográficas.

A diferencia de las textuales, las citas indirectas no llevan comillas. Empero, siempre contarán con la abreviatura “cf.” (confer, “confrontar”) a fin que el lector se remita al texto original. Por último, cuando se empleen fuentes electrónicas no es necesario colocar el enlace completo: basta con colocar el anglicismo web (ver 1.2.).

 1.1     Citas directas / textuales

Stroll (1994: 88) sostiene que las entrevistas “pueden ajustarse a los parámetros de los géneros interpretativos”.

Sin embargo, otra escuela sociológica define la opinión pública como “diferentes tendencias de opinión” (Haller, 1995: 67).

Tenembaum (1994: 43) rescata la utilidad de los géneros periodísticos tanto para los profesores como para los estudiantes:

“Los géneros periodísticos son el resultado de un largo proceso histórico de trabajo colectivo. Estudiar como se hace una noticia es más que seguir unas normas. Es comprender la función de un medio”.


 1.2     Citas indirectas / paráfrasis

Acuña (cf. 1998: 23 y ss.) explica que los contenidos desinformativos pueden socavar los principios de la democracia.

En algunos artículos que circulan en red se declara paradójicamente una clara desconfianza hacia los medios audiovisuales (cf. Espino, 1999: web).

 1.3     Notas al pie de página

Los programas curriculares de las primeras Facultades de Periodismo1 ayudaron a definir y establecer los “géneros periodísticos”. Un ejemplo pionero de esta disposición fueron los “Guiones de clase de redacción periodística”2, elaborados por José Martínez Albertos durante su labor en la Universidad Complutense de Madrid (1961-1963)3.


1 El Instituto de Periodismo de Pennsylvania (1890) y la Escuela de Periodismo de París (1899) habrían elaborado las primeras asignaturas de “Redacción periodística” .
2 Martínez Albertos (Cf. 2001: 404) reconoce que La escuela de periodismo (1930), de Manuel Graña, contenía un par de referencias “incidentales” a los géneros periodísticos.
3 Cabe acotar que la Universidad de Navarra (1959-1960) fue uno de los primeros centros de investigación donde se comenzó a trabajar con la teoría de los géneros a partir de un enfoque filológico.


 1.4     Empleo de figuras, tablas o gráficos

De acuerdo con Wilson (1975: 134-140) los reportajes pueden ser: “de acontecimiento”, “de acción”; y “de citas”. Estos tres tipos de estructura (figura 1) pueden generar otras formas derivadas.

Figura 1: Tres tipos de reportaje objetivo

 



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